Nuestro código
Todo el mundo publica una lista de buenas intenciones. Esta lleva al final la parte que no publica nadie: qué nos cuesta cumplirla.
Un compromiso con su precio al lado se puede creer. Un compromiso sin precio es publicidad.
Lo que sí hacemos
Contratos claros y sin letra pequeña, enviados antes de firmar nada. El mismo para todas. Lo puedes leer entero aquí sin hablar con nosotros y sin dejarnos tu correo.
Reparto explicado antes, no después. Las cifras exactas se ven en la primera llamada, con tus números delante.
Pagos e informes en fecha cerrada: el día 5. Si nos retrasamos, te lo decimos antes de que tengas que preguntarlo.
Verificación de mayoría de edad con documento y consentimiento expreso por escrito.
Custodia cifrada de tu material y de tus copias.
Derecho de retirada de tu material en cualquier momento, sin dar motivo.
Apoyo real. Hay quien necesita hablar, y eso entra en el paquete.
Lo que no hacemos
Forzar contenido que no quieres hacer. El no es no, siempre, y no se vuelve a sacar.
Permanencias trampa, cláusulas escondidas o penalizaciones por irte. Quince días de preaviso y se acabó.
Trabajar con menores de edad. Punto. Documento sin excepciones.
Tolerar coacción, trata o cualquier forma de explotación. Línea roja.
Vender tus datos a nadie. Jamás. Ni con tu consentimiento.
Publicar nada sin que tú lo apruebes antes.
Captar bajo engaño. Si dudamos, paramos y hablamos.
Hacerte sentir que nos debes algo. El favor lo haces tú al confiar.
Lo que nos cuesta
Aquí está la parte incómoda.
Rechazamos a gente que encajaría. Si alguien no puede verificar su edad con documento, no se trabaja con esa persona, aunque la cuenta sea buena y aunque nos jure que tiene veinte años. Nos ha costado candidatas y nos va a seguir costando.
Perdemos clientas que querrían más. Hay quien nos ha pedido ir más lejos de lo que marca su propia hoja de límites, en un mal mes, con las facturas encima. La respuesta es que no. A veces se van a otra agencia que les dice que sí, y eso duele, porque sabes cómo acaba.
Decimos que no a cuentas que darían dinero. Cuando aparecen señales de que hay alguien más detrás presionando, o de que la persona no está en condiciones de decidir libremente, no se contacta. No siempre estamos seguros, y preferimos equivocarnos por ahí.
Publicar el contrato entero nos quita margen. Cualquiera puede llevárselo a otra agencia y pedir que se lo mejoren. Asumimos eso.
Ir sin permanencia sale caro. Invertimos semanas en montar una cuenta desde cero y alguien se puede ir a los dos meses llevándose el trabajo hecho. Ha pasado en este sector mil veces. Aun así, atar a la gente para que no se vaya nos parece que dice más de la agencia que de la creadora.
No inventamos testimonios. Es lo que más nos retrasa, porque llevamos poco y no tenemos a nadie que hable por nosotros todavía. La alternativa era escribirlos, y eso ni se plantea.
Si algo de esta página no se cumple contigo, escríbenos y se arregla ese día. Y si no se arregla, tienes quince días de preaviso y ninguna penalización.